¿Eres un ciberdelincuente?

Ciberdelincuente

Ciberdelincuente

Existen muchos delitos digitales que podemos cometer de manera inconsciente porque las consideramos inofensivas. Son actos como grabar o fotografiar a otra persona con el móvil, entrar en las redes sociales de conocidos e incluso “cotillear” un teléfono. Otro más reconocido es la descarga de películas, series y música de forma ilegal, pero si le sumamos la difusión de los contenidos al compartirlo, te conviertes en el distribuidor responsable de un material protegido.

El aumento de la presencia en las redes y de las facilidades de conexión a Internet han sido los dos factores fundamentales por los que estos crímenes se han disparado. Estas actividades en el universo digital son fáciles de rastrear y denunciables. Hay que concienciarse de que ciertos actos inapropiados pueden perjudicar a otras personas y eso debería evitarse. A continuación te contamos qué actividades ilegales son las más cotidianas.

¿Por qué podrías ser un ciberdelincuente?

  1. Espiar el móvil: existen parejas que leen los mensajes o miran las fotografías del otro, pero si no tienen permiso es una violación de la intimidad y atenta contra el secreto de las comunicaciones. Si además el contenido se utiliza con algún propósito puede llegar a ser penado con la cárcel.
  2. Grabar y fotografiar sin consentimiento puede ser multado e incluso penado por la cárcel. Depende de la gravedad del material que se grabe o fotografíe.
  3. Suplantar la identidad: se han producido muchos casos en los que han entrado en tu red social o correo electrónico y se han hecho pasar por ti. Este ciberdelito también ha sido consecuencia de bromas, un problema de celos e incluso sin querer, por estar abierta la cuenta y comenzar a publicar sin saber que no eres tú.
  4. Revelar experiencias personales de otras personas es un delito. Contar un secreto o intimidad a través de las redes sin consentimiento previo, aunque sea de un amigo, tiene repercusiones económicas.

En Isersys os aconsejamos extremar las precauciones a la hora de realizar determinadas actuaciones en Internet. Actos que parecen inofensivos o de broma pueden acarrear consecuencias muy graves y convertirte en un ciberdelincuente sin saberlo.