Con la llegada del verano, puede que se nos llene de mensajes de spam ofreciéndonos grandes gangas para atraer nuestra atención. Los cibercriminales saben que en estas fechas se dispara el consumo, por eso utilizan estas fechas para bombardearnos a correos electrónicos redirigiéndote a sitios webs o tiendas online infectados con malware y así poder robarte los datos personales. También podrían adjuntar archivos a los correos, que al nosotros pinchar para ver el archivo, se nos infecta el PC.

Existen prevenciones para poder detectar que paginas no son seguras y que correos no son seguros. Si entramos en una tienda online desde un correo electrónico, deberíamos analizarla, por ejemplo, buscando referencias en páginas y foros en internet y ver que reputación tiene. También deberíamos mirar los términos y condiciones de compra, para ver los gastos de envío y posibles pagos extras.

Si la tienda parece de confianza y nos introducimos en el proceso de pago de algún artículo, tendríamos que mirar si en la barra de direcciones ahí algún candado o aparece un “https” y asegurarnos de la conexión es cifrada.

Tampoco deberíamos abrir ningún correo que nos llegue a la carpeta de spam, es mejor borrarlos sin abrirlos. Tampoco deberíamos pinchar en los enlaces de los correos, si queremos comprobar si es verdad lo que ofrecen, es aconsejable escribir directamente la dirección en el navegador.

También tendríamos que tener el sistema operativo y aplicaciones que tengamos instalados, totalmente actualizadas.

Y por supuesto el uso de contraseñas seguras. Es complicado tener una contraseña para cada sitio donde nos registramos, pero es aconsejable tener recordadas unas 4 o 5 y que sean bastante robustas.