Se habla del cloud computing desde hace algunos años ya, pocas organizaciones apuestan a día de hoy en usarlo para sus sistemas de correo electrónico, ofimáticos y colaboración de sus empleados. Así lo asegura la consultora Gartner, en la que solo hay 50 millones de usuarios empresariales, un 8% del total.

El porcentaje ira subiendo con el paso de los años, según la consultora, desde 2015 a 2017 alcanzara un 33% de usuarios y un 60% en 2022. Respecto al salto a la nube se diferencia en función del tipo de empresa, del sector, posición geográfica y sus necesidades.

Se cuenta con el correo electrónico como elemento crucial para que se tome la decisión de dar el salto a la nube. Para finales de 2014 al menos un 10% de los e-mails corporativos se basaran como servicio en la nube.

Algo significativo que se observa en el estudio, es la expansión del número de dispositivos que se conectan a servicios de oficina en la nube. En 2007 empezó haber usuarios individuales que empleaban un dispositivo para estos servicios, en 2013 este número se ha disparado. Esto se debe al número de dispositivo que utiliza un solo individuo (Smartphone, Tablet, PC personal y el del trabajo por ejemplo). Esto podría acelerar a las empresas en optar por estos servicios pues se ahorrarían las barreras de la instalación, mantenimiento y actualización del software de oficina.

Además, el modelo cloud implica el pago por este tipo de sistemas, antes el modelo era la venta de licencias por cada dispositivo, con el modelo cloud se paga por cada usuario que utiliza el servicio. Para la empresa que tengan empleados que utilicen varios dispositivos le es más rentable este modelo.

Los sectores más proclives al uso de la nube son las la Alta educación y la fabricación discreta. Sin embargo los sectores que más tardaran en adoptar este modelo, son los sectores como la defensa, inteligencia y aquellos más regulados como la sanidad o la banca.